Monday, December 12, 2005

Cuenteros, engrupidores, chamullos.

Hoy me asombraba cuando un amigo me contaba sobre como consigió su primer empleo, mintiendo sobre su experiencia y su campo laboral. Engrupió tan bien al dueño del local, que ya va para los dos años que trabaja en ese lugar.
Es que en este país hay que vender la pomada. Está claro, la gente quiere que le mientan y sabe que le están mintiendo, sin embargo sigue escuchando. Así son las conversaciones en este país. El que tuvo un logro, lo magnifica al doble o al triple. El que no tuvo ningún logro, cuenta el logro que logró otro y lo cuenta como si hubiera sido un logro propio.
Aceptémoslo, si mientes están IN y podrás conseguir muchas cosas.
Luego de que has mentido, has logrado trabajos, amistades y minas. Es genial mentir, por eso todos lo hacen. Y luego que has logrado tener muchas cosas gracias a tus mentiras, te das cuenta que tienes una vida de mentira, en donde ya no puedes distinguir tus recuerdos reales ni los recuerdos ficticios inventados por tí, estos dos tipos de recuedos se confunden. En ese momento tus actos pasados te pasarán la cuenta, pero no podrás actuar en medio de la confución de tu cabeza. Ese será tu fin, por llevar una vida de mentiras.